lunes, 26 de septiembre de 2016

Neurosis


9:15 Saboreo un trozo de Innato Bitter1 mientras leo los correos que se han acumulado el fin de semana, el cielo de Lima esta tan gris como siempre pero a ti se me antoja cómplice, hasta confidente… de pronto, un aun imperceptible sonido interrumpe tus labores matutinas y la voz de Michael Stipe2 se te mete directo a la cien…

Claro!, te agarra desprevenido! es lunes por la mañana y uno que anda iniciando labores no se espera que súbitamente suene “Losing my religión” in crescendo3. Estiras el cuello buscando al indeseable que pone música a un volumen tan alto, notas que cada quien está concentrado en sus cosas y que tu compañera del cubico vecino ha dejado abandonado su celular… dorado, chillón, escandaloso y que no contento con escupirte música noventera ahora vibra y parece bailar sobre el escritorio… ahogas un grito, escondes el martillo que guardas en el cajón y esperas…

Yo: Alguna vez has las oído sonar mi celular mi querida “M”.

Ella: No, hoy no…

Yo: Me refiero a alguna vez… ¿lo has oído? ¿Sabes que ringtone uso?

Ella: No, creo que no me acuerdo.

Yo: No te acuerdas por que mi celular no suena, lo tengo en mudo, de hecho ni siquiera en vibrador, por que el sonido que producía al vibrar sobre la mesa me desesperaba.

Ella: Y como sabes si alguien te llama.

Yo: Por que siempre tengo el celular a la vista y se ilumina y si no me doy cuenta, fue pues.

Ella: Ay sorry… lo voy a apagar ¿ya?

Sí, es probable… voy camino a ser un viejo neurótico, pero les cuesta tanto apagar el volumen de sus putos celulares?.

Yo casi lo considero un problema de la vida modera, y es que si trabajas en una oficina colaborativa (muy de moda en estas épocas) tienes que tener la mínima consideración por tus compañeros. Y esto debería ser incluido en las “nuevas” normas de convivencia.

  • Habla discretamente por teléfono, a nadie le interesa si le preguntas la receta de pallares a tu mama, hablas con tus hijos (gesticulando y haciendo voz de bebe) o averiguas que y con quien está tu adorando tormento.
  • No cantes, en serio agradezco que uses audífonos y no nos tortures con esa música de secretaria despechada que tanto te gusta, pero no cantes! Es por todos conocidos que cuando uno usa audífonos tiende a gritar y no todos tenemos una voz armoniosa, por ello… la próxima vez que se te ocurra cantar “y tieneeee un corazón de poetaaa”4 piensa en la salud mental del resto.
  • Tu vida es tuya y es mejor que quede así… para ti. De modo que si tienes la necesidad de contar los eventos de tu pueril y aburrida existencia, búscate amigas o un terapeuta, lo que haga tu hija, tu perro o tu empleada… en serio! No me interesa en lo mas mínimo.
  • Get a life, yo en serio me llevo bien con mis compañeros, los aprecio, me caen súper e incluso admiro profesionalmente a mas de uno. Pero para tomarme unas cervezas, perder el control, bailar hasta caer y no acordarme de lo que hice el verano pasado… tengo un grupo aparte. No entiendo el afán de la gente de salir con los co-workers, en serio no lo entiendo... el after Office se inventó para gente de sociedades más evolucionadas que la nuestra, ¿captas?.


1 Chocolate marca Innato versión Bitter
2 Vocalista de la agrupación REM
3 En progresión creciente.
4 Estribillo de la canción “Corazón de poeta” de Jeanette, lanzada en 1981.

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