Medianoche de un día cualquiera... aun permanezco en tu cama después de hacer lo único que me ha salido bien en toda la semana... coger. Me acaricias el cabello como quien trata de convencerme que me quede toda la noche, pero ya puse el parche y te dije que me duele todo el cuerpo, que necesito dormir en mi cama para recuperar energías y que mi perro me extraña x las noches (no tengo perro)... debería bastante con tantas excusas pero aun así sigues acariciándome el cabello...

Cuando acaben las noticias en la tv ok? tu sonríes resignado, una vez mas entiendes tu papel en toda esta historia... de hecho la presentadora despide el programa y yo ya tengo los pantalones puestos. Salgo de tu casa después de darte un beso, lo hago casi obligado... creo que me nacería mas darte la mano y eso que hasta hace 30 minutos te busque la boca sin descanso...

8:00 por alguna extraña razón me siento bastante deprimido, la neblina empieza a sentirse pesada y yo me acurruco en el asiento trasero del taxi que me hace cruzar Lima... al llegar Yoshi ya me esta esperando en nuestro sitio de Ramen favorito... tengo ganas de contarle que me siento depre, pero no hay nada que contar por que no tengo motivos para sentirme así... ordenamos un par de Miso Ramens con muchas Gionzas y nos portamos como geeks en Akihabara...

Al terminar damos un par de vueltas en el carro y yo decido que necesito mas calor del que una porción de ramen puede ofrecerme... las excusas empiezan a llover en mi cabeza y yo me deshago con ellas, de seguro cambiaría lo que voy a hacer por quedarme media hora abrazando a alguien, pero la vida no es así y yo soy (aun) un tipo de soluciones rápidas... cosa de si te pica te rascas, cosa de buscarle substitutos al amor cuando no esta al rededor...

Y si nunca aparece de nuevo? algún día se me acabaran las excusas?...